
Marta Ferrán
Publicado el 12 de mayo · 7 min de lectura · 214 comentarios
Voy a empezar por donde duele: he gastado una fortuna en planchas. Tres, para ser exactos, sin contar el secador con cepillo giratorio que se quedó en un cajón después de dos usos. Tengo el pelo ondulado tirando a rizo, fino pero con mucha cantidad, y el encrespamiento aparece con solo mirar por la ventana un día húmedo. Cada mañana dedicaba entre 30 y 40 minutos a domar la melena, y a media tarde ya se me habían levantado los laterales.
Así que cuando una compañera del trabajo apareció en enero con el pelo liso, brillante y —lo importante— sin ese aspecto de plancha quemada, le pregunté directamente. Me habló del HairStraight Pro, un peine con placas calefactables entre las púas. Le puse cara de escepticismo. Ella se rio y me dijo: «pruébalo un mes».
Qué es exactamente y por qué no es una plancha
Físicamente parece un cepillo alargado, pero las púas de cerámica se calientan y alisan el mechón mientras lo peinas. La diferencia práctica es enorme: con la plancha tienes que separar mechón por mechón, tensar y deslizar. Con el peine simplemente peinas desde la raíz hacia las puntas, como lo harías con un cepillo normal, y el pelo sale liso por detrás.
Otra cosa que me importaba: no da tirones. Las púas tienen las puntas redondeadas y el diseño está pensado para deslizarse; en un mes no me he arrancado ese mechón doloroso de la nuca que la plancha siempre pilla.

El fabricante mantiene el descuento del 50 % mientras haya existencias.
Ver precio y disponibilidadMi primera semana: errores incluidos
El primer día lo hice mal. Lo puse a la temperatura máxima porque pensaba «cuanto más caliente, más liso», y el resultado fue un pelo liso pero apagado. A partir del segundo día bajé a la temperatura media, apliqué protector térmico y la diferencia fue clara: mismo liso, mucho más brillo. Si tienes el pelo fino o teñido, empieza siempre por abajo.
Al tercer día ya había cogido el ritmo: dos pasadas por mechón, empezando por la nuca y terminando por la coronilla. Cronometré: 11 minutos de principio a fin frente a los 35 que me llevaba antes. Ese dato, para alguien que se levanta a las 6:40, vale más que cualquier promesa de marketing.
Lo que me sorprendió de verdad
Que funciona con el pelo húmedo. No empapado —eso no lo recomiendo—, pero sí con esa humedad que queda cuando sales de la ducha y lo secas con la toalla. Poder saltarme media sesión de secador fue un descubrimiento y, según mi peluquera, el pelo lo agradece porque recibe menos calor total.

Los tres puntos flojos (porque los hay)
Uno: si tu rizo es muy cerrado, tipo afro, necesitarás más pasadas y probablemente una temperatura alta; en ese caso el ahorro de tiempo es menor. Dos: el cable podría ser más largo, en mi baño llego justo. Tres: hay que dejarlo enfriar antes de guardarlo, así que si vas con prisas a la oficina, contémplalo.
Dicho esto, ninguno de los tres me haría devolverlo. Y ahí está la prueba real: sigue en la encimera, no en el cajón de los cacharros olvidados.
¿Cuánto cuesta y dónde lo compré?
Lo pedí en la página oficial del fabricante, que es donde estaba la promoción. En ese momento el precio era de 59 € en lugar de 118 €, con envío gratuito y packs de varias unidades más baratos por unidad (compré uno de más para mi madre, que llevaba meses pidiéndomelo). Es lo mismo que me gasté en la última plancha, que murió a los catorce meses.
No lo encontré en tiendas físicas y, sinceramente, desconfío de las copias que aparecen en marketplaces a mitad de precio: en un aparato que se calienta a más de 180 °C prefiero no experimentar con la electrónica barata.
Envío gratuito en el pedido de hoy y descuentos por pack.
Comprar en la web oficialUn mes después: ¿lo recomendaría?
Sí, con matices. Si te alisas el pelo a diario y odias el proceso, te va a cambiar la mañana. Si te alisas una vez al mes para una boda, cualquier plancha te sirve. Y si tienes el pelo muy dañado, decolorado o problemas de cuero cabelludo, habla antes con tu peluquera o con un dermatólogo: el calor sigue siendo calor, use el formato que use.
Yo he recuperado 20 minutos cada mañana. Eso son unas diez horas al mes que ahora dedico a desayunar sentada. Por 59 €, me parece el mejor cambio de rutina que he hecho este año.
Veredicto de Marta
4,8 / 5
Rápido, cómodo y sin tirones. Pierde algo de ventaja en rizo muy cerrado y el cable es corto, pero el ahorro diario de tiempo compensa de sobra.
Quiero el HairStraight Pro con 50 % dto.Comentarios (214)
- L
Lucía R.
hace 2 días
Lo tengo desde marzo y confirmo lo del pelo húmedo. Lo que no esperaba es que mi hija adolescente me lo robara cada mañana.
- C
Cristina M.
hace 4 días
A mí me llegó en 6 días. Tengo el pelo teñido y con la temperatura media queda perfecto, no se me ha encrespado ni con lluvia.
- N
Nerea
hace 1 semana
Yo tengo rizo 3B y necesito tres pasadas, así que no es magia, pero sigue siendo más rápido que la plancha y me tira mucho menos.
- A
Ana Belén
hace 2 semanas
Pedí el pack de dos para regalarle uno a mi hermana. Salía bastante más barato por unidad y llegaron juntos.
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